martes, 27 de abril de 2021

Ragnar Rivas

 







 

Hoy era el día de la épica, de las gestas, de las hazañas. Hoy era el día de la Ragnar Rivas.
Una trepidante carrera de 60 km entre Rivas y Estremera, con desafíos y pruebas intermedias, tramos cortos cronometrados, lluvia, relevos interminables....
Hoy era ese día donde diez equipos probarían su fuerza, sus nervios, su estrategia. Hoy era el día del compañero, del apoyo y el trabajo conjunto.
Hoy ha sido el día donde todos han ganado, sin importar el puesto al llegar a Estremera. Esta vez la meta estaba en nosotros, en nuestro equipo.
Nos sentimos orgullosos de todos los compañeros del Club, que han participado,organizado, acompañado, animado y prestado su apoyo a que sueños como estos se puedan hacer realidad. Hoy la magia ha vuelto a fluir en Running Rivas.




lunes, 19 de abril de 2021

Carrera del PAU de Vallecas

 


Mas de un año a pasado desde que corrimos la última carrera en Madrid. Un año con su primavera, su verano, su otoño y su invierno. Un año donde no había arcos de meta ni nervios en una salida; donde no había ganadores ni siquiera clasificaciones. Pero este domingo en el PAU de Vallecas pudimos volver a encontrarnos corriendo envueltos entre otros corredores.

Las sensaciones han vuelto a nuestro cuerpo, como si nunca se hubieran ido, los nervios de la salida y la adrenalina que te hacen volar en los primeros momentos. El cartel del primer kilómetro donde te haces la primera pregunta....Voy muy deprisa o tengo que aumentar el ritmo? y pronto llega el segundo kilómetro y un tercero, el cuarto y el quinto donde calculas de memoria el tiempo que emplearás en terminarla y decides seguir como vas y tomar las decisiones mas adelante. Cuando pasas por el cartel del kilómetro 6, ya estás restando y sabes que lo que queda es siempre un poco menos. El kilómetro siete tarda en llegar, como si estuviera escondido y cuando lo cruzas sabes si realmente has ido muy forzado o puedes aumentar el ritmo. Al final sueles aguantar la misma zancada y dependiendo del perfil tomar un descanso o mantener. Llegando al ocho sabes que la carrera ya está hecha y cualquier variación en la velocidad aportará poca variación al tiempo final, pero aún así intentas no bajar el ritmo y buscar desesperadamente el kilómetro 9. Cuando cruzas este último  es cuando empiezas a llegar a la meta, fraccionas estos últimos mil metros en porciones y tratas de compararlos con distancias habituales de la pista, Los últimos cuatrocientos metros se hacen sin pensar ya sabes que la terminación está próxima y empiezas a dar todo lo que pueden las piernas, la respiración trata de no colapsar y la mente deja de valorar. Por fín cruzas la meta y todo el sofoco  golpea tu cuerpo, hay señales físicas  que pueden hasta nublarte la vista, pero tu mente entra en un estado de éxtasis. Ya has llegado.

A partir de ahí empiezas a recuperar el aliento, las fuerzas; el corazón empieza a calmarse y la sangre se amansa. La mente que se había desconectado vuelve a la consciencia y empieza a olvidar el sufrimiento y al poco rato casi no lo recuerda, incluso empieza a sugerirte que no lo has dado todo en la carrera y que tienes margen para la próxima.  La mente guardiana del cuerpo durante toda la carrera, que ha estado frenando  tu voluntad, ahora se vuelve ajena y juzga.

Estas sensaciones que teníamos a menudo el año pasado, hoy las hemos vuelto a recuperar. Hoy hemos vuelto a correr una Carrera. 

Aunque no hemos tenido competiciones durante todo este tiempo, no hemos tirado la toalla y hemos seguido entrenando, prueba de ello son los tiempos de los compañeros en la Carrera de hoy, muchos de ellos marcas personales.






sábado, 19 de diciembre de 2020

Control Deportivo Running Rivas

 

Han sido ocho meses de pandemia de encierros de recorte de movilidad de actividades. En marzo vimos como todas las carreras populares a las que asistimos los domingos, se iban suspendiendo una a una. Al principio creíamos que esto sería algo pasajero y a la vuelta del verano podríamos volver  a nuestras actividades deportivas  con cierta normalidad, pero esto no pasaba. Los entrenamientos diarios recobraron cierta normalidad, eso sí, con un protocolo de seguridad de prevención y con mucha responsabilidad por parte de los compañeros. Pero las pruebas deportivas para medirse, para probarse, esas metas no llegaban.

Decidimos que necesitábamos tener un por qué, algo que mirar de lejos y poder llegar a alcanzarlo con el esfuerzo diario. Así en septiembre se planificó el control deportivo interno del Club. Sobre tres distancias, 10, 20, y 30 km, con una fecha el 13/12/2020. Ahora solo teníamos que dar contenido a la prueba.

Diseñamos tres recorridos distintos, en tiempos intercalados para que no hubiera coincidencia de personas. Por suerte vivimos en un entorno con grandes espacios naturales, donde poder correr.  Pensamos en los avituallamientos para que los compañeros pudieran beber durante la prueba y la empresa Eventos Soprt Life apareció y nos ofreció esa agua y unas bolsas de corredor, pensamos en las camisetas y la empresa Creative nos regaló las camisetas, pensamos en una medalla que nos recordara una fecha tan señalada, un recuerdo que siempre conservaríamos y allí estaba OK Instalaciones y Euroseñal Rivas, para hacerlo realidad. Todo lo que íbamos pensando, surgía por la magia de los compañeros que forman este Club. Tal vez esta es la enseñanza de este evento…. Cuando te rodeas de gente  increíble, surgen cosas inimaginables.

El día señalado fue todo una orquesta tocando una misma canción, voluntarios que no corrían, compañeros que corrían y luego ayudaban en los avituallamientos, otros corrían sus carreras y luego acompañaban tramos a los de mas larga distancia. Nunca faltó un  Ánimo en un cruce de caminos  ni un Enhorabuena lo has conseguido. Incluso el tiempo se sumó a esta fiesta y nos ofreció un día espectacular.

Muchos llevábamos sin correr desde febrero, otros nunca habían corrido una carrera, unos cuantos se aventuraron a  preparar una distancia larga, que nunca habían cubierto y se embarcaron en prepararse los 20 y 30 km.

Desde septiembre estuvimos entrenando para este día, entrenamientos intensos en pista y los domingos por la mañana tiradas largas, a veces muy largas para llegar con garantías a la prueba.  Todos los que han corrido largas distancias opinan lo mismo, tan especial es el día de la carrera como los entrenamientos hasta llegar a ella, incluso mas.

Después de meses encerrados junto al deseo de volver a correr en libertad, el domingo a las 08 de la mañana arrancó la primera  prueba de 10 km,  mas tarde otra y otras mas. La niebla y la noche fueron retirándose y el sol hacía su presencia iluminando las caras de alegría de los corredores.  La felicidad inundaba los caminos.

Tal vez haya sido uno de los días mas especiales del Club y cada compañero lo llevará consigo en su memoria. A su manera cada uno vivimos nuestra aventura, las sensaciones nos acompañarán por mucho tiempo y cuando todo esto acabe y estemos en la parrilla de salida de una carrera popular, recordaremos que un día dentro del año de la locura, corrimos libres.

Tuvimos tres distancias como he comentado, pero realmente fueron cuatro.  Jesús tenía guardado doce kilómetros  extras que sumaría a los treinta, para lograr su primer maratón.  Fue emocionante verle llegar arropado de su familia, pero mejor os lo cuenta el……….

 


 

Mi primera maratón

 

Creo que mi aventura empezó allá por el mes de octubre de 2019, en Ravenna, donde Estrella se marcó una fantástica maratón en solitario. Como la había acompañado en alguna de sus tiradas de preparación, observé su disciplina, constancia y seriedad en el entrenamiento. La verdad es que no había visto nada igual hasta el momento. Creo que fue entonces cuando empecé a pensar de verdad en hacer una maratón.

 Pocas semanas después, nuestra Armada RR irrumpió en la Maratón de Valencia 2019. Más de uno estuvimos toda la mañana colgados de la app, disfrutando del espectáculo y esfuerzo que nos brindaron los compañeros. Un gran éxito personal para cada uno de ellos y creo que también mucho prestigio para RR.

 La semana siguiente, escuché que todos ellos, o casi todos, ya estaban apuntándose a la edición 2020 y que las inscripciones se estaban agotando ya.  Esa fue la chispa. Fue entonces cuando decidí inscribirme en “mi primera maratón”, la 40ª Edición de la Maratón de Valencia prevista para el 6 de diciembre de 2020.

 Un poco de miedo sí que me dio. No sabía si aguantaría esas descomunales tiradas de 20, 25 y 30 km que había visto hacer a mis compañeros en los meses previos. Menos mal, pensé yo, que me quedaba todo un año por delante. Me centré entonces en la que era por esas fechas mi gran objetivo: hacer una media maratón en menos de 2 horas.  Sevilla, 26 de enero de 2020, ciudad encantadora, un día espléndido para correr, una carrera redonda, ritmo constante y sin altibajos, sobre 5:28/km y ya tenía mi Media por debajo de 2h, 1h:56m:10s. Seguro que nuestro compañero Alfonso también disfrutó de Sevilla y de la carrera. ¡Fue un día fenomenal!

Algo de descanso en febrero y ahora venía lo más difícil: ¿cómo preparar la maratón de Valencia?  Hasta diciembre, 9 meses por delante. Nunca había hecho nada semejante. Me puse a leer y a leer, y a ver más y más videos en YouTube. Al final, la conclusión era clara y obvia: para afrontar una carrera de resistencia había que trabajar el fondo físico. Sin embargo, en marzo vino lo que ya sabéis: el dichoso virus. ¿Y ahora qué hacemos?, pensé yo. Pues nada, vueltas y más vueltas a la parcela, venga bici y más bici estática. Pero, ese no era un buen plan para conseguir fondo físico.  Las carreras fueron cancelándose y mi reto de correr en diciembre en Valencia se fue finalmente al garete.

 En mayo, se abrió el confinamiento y al fin pudimos salir a correr.  Desde entonces, 30 semanas de entrenamiento, casi todo aeróbico, por pulsaciones y una media de 44 km semanales. No iba a correr en Valencia, lo sabía, pero este virus no me impediría correr este año mi primera maratón, además en solitario.

 La verdad es que entrenar solo, a esos ritmos lentos, ha sido duro, pero me ha hecho fuerte, no solo físicamente sino también mentalmente.

 Mi intención era hacer la maratón durante el puente de diciembre, en Valencia (de hecho, aguantamos la reserva de un apartamento hasta escasamente 15 días antes), pero no pudo ser por las limitaciones en los desplazamientos.

 Y aquí estaba el Control Deportivo RR. Sobre la base de la carrera de 30km, adapté el recorrido, añadí 12,2 km por delante y ya tenía mi maratón.


El domingo 13, a las 8 de la mañana, me puse en marcha con la idea de pasar por el Santa Mónica un poco antes de las 9:30h, hora de comienzo de los 30kms.  Quería coger algo de delantera sobre el grupo para que me alcanzaran ya dentro del Soto. Y así fue. Yo a mi ritmo “lento”, ellos ya divididos en 3-4 grupos me pasaron mucho más rápido. Y todos disfrutando de la carrera.

 Yo quería acabar bien, no quería catar el famoso muro. Durante los últimos 10 km, llevé detrás a un fiel escudero, mi hijo pequeño, con agua, geles y dándome mucho ánimo. Hasta el km 35, no noté una especial flojera. En el avituallamiento de Prote me tomé el último gel y una barrita energética. Y allí estaba Nati, siempre atenta y al quite. Me acompañó en los últimos kilómetros de mi aventura. ¡¡Gracias, compañera!!

 De vuelta al Soto, hacia la meta, donde me esperaba Nadine, mi mujer, y mi hijo mayor. Todo un cúmulo de bonitas e intensas emociones como colofón a una magnifica jornada.

 Esta, mi primera maratón, se la dedico a ella, mi mujer, por su apoyo incondicional y máxima comprensión. Ahora es tu turno, ya sabes, conquistar tu primera Media Maratón. Espero que lo consigas en el 2021.  A mí me aguarda la Maratón de Valencia.

 Gracias a todos en RR, por vuestro ánimo durante la carrera y por todos los mensajes de felicitación que he recibido. ¡Gracias, compañeros!

 


                                                        


 

 


martes, 11 de agosto de 2020

Trail Villar del Olmo( 08/08/2020) Primera Carera de la Nueva Normalidad

 


Este sábado hemos vuelto a sentir…., hemos vuelto a correr. Nunca imaginamos que volveríamos a tener la piel de gallina, debajo de un Arco de Salida, como la primera vez, ni la lágrima en la llegada, ni el volar con el aplauso de la gente.
Pero este sábado, en el Trail de villar del Olmo, volvimos a vivirlo; en un deseo que no terminara nunca, en querer que esa sensación fuera eterna.
Nos animábamos entre todos, como una gran familia, aún si conocerlos de nada. En las caras de todos una sonrisa y en las piernas, la libertad. Nosotros pusimos los cuerpos, el camino encendió nuestras almas y la caída de la noche hizo el resto.
Y cuando llegas a meta y necesitas hablar con tus compañeros, desde la emoción, de tu carrera y te dicen que Truji ha ganado en su categoría y Ana I y Mariajo, también subirán al pódium, no puedes sentirte mas orgulloso de este Club, de tus compañeros, de amar este deporte.
Ha sido la primera carrera de la Nueva Normalidad, aunque antes hubo cientos de ellas, la recordaremos como la Primera y volveremos a ella siempre que podamos.





miércoles, 5 de febrero de 2020

Trail del Torote 26/01/2020

2ª equipo de Chicas

Una Mañana estupenda en Torrejón del Rey, Un trail familiar donde el barro hizo presencia desde la primera zancada, como tiene que ser. La distancia 15,5 km y el desnivel, no mas de 350 mts. le hacen ideal para iniciarse en esta modalidad de Carrera. 
Allí estuvimos disfrutando de una mañana muy agradable, con paella al finalizar. 
Nos llevamos el segundo premio por equipos de las chicas y a nivel individual Ana I y Truji subieron a lo mas alto del podium. Un premio de todos los compañeros que estuvieron acompañando, animando o empujando al equipo.
Los que se estrenaron en los trail no pudieron tener mejor bautismo y ya están poseídos por el espíritu de la Naturaleza.
El año que viene repetimos.

Todas las fotos


lunes, 30 de diciembre de 2019

San Ripense 2019


Segundo año que corremos la San Ripense, una carrera que se empieza hacer hueco en el Sureste de Madrid. Aunque el recorrido es un poco duro por las subidas que tiene, la organización ,el ambiente y el cariño con que se realiza, la hacen merecedora de llevarla en nuestro calendario.
El año que viene volveremos.

todas las fotos de la carrera

jueves, 5 de diciembre de 2019

Maratón de Valencia 2019

El 01 de diciembre, 17 compañeros culminamos un viaje que empezamos este pasado verano. El maratón de Valencia. Son viajes donde se hacen muchísimos kilómetros, para simplemente conocerte a ti mismo un poco mejor.
Para mí, muy particularmente ha supuesto una prueba de vida, sobre mi mente que se encontraba secuestrada por mi cuerpo. Una  comunión con mi voluntad truncada, con mis deseos insatisfechos, con mis metas no alcanzadas, con mi impotencia. Esta vez subí a ese ring, recogí la toalla y la agité con los brazos en alto, como bandera de  superación. Esta vez he ganado.
Pero este domingo hubo 17 ganadores. Estos son algunos de estos Campeones. (Javi)


Alberto Santacruz
Mi primer Maratón en el que no estuve                                    Valencia 2019

Como novato en la prueba cumplo con esta bonita tradición de contaros los porqués, y los comos para que yo haya abordado este reto, en definitiva los recuerdos, anécdotas o sensaciones de los entrenos y de la propia carrera, aunque muchos pensais que yo no nunca estuve allí.
El orden es un poco disperso de adelante para atrás, pero termino llegando al final.
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“Hasta aquí hemos llegado”. Así he nombrado mi última tirada subida a STRAVA.  Acabo de terminar mi última tirada de la preparación de mi primer maratón y creo que es el mejor momento para comenzar a escribir mi crónica de esta prueba y que terminaré después de la carrera la próxima semana.
Hoy no era mi mejor día ni mucho menos pues llevo una semana con un gripazo importante, me hubiera quedado en la cama de mil amores, pero tenía que hacer la última tirada con mis compis que tanto me han ayudado y animado en estos meses de preparación. Como dicen los
demás  ¡Ya me la he quitado!
Hace año y medio cuando me uní a este Club apenas corría alguna carrera popular de 10km a lo largo del año y sufriendo mucho. Ni que decir tiene que nunca imaginé que pudiese correr
algo más de esa distancia. Sin embargo poco a poco, con vosotros, unas veces con unos otras veces con otros, poco a poco sin darme cuenta ya no salía a correr, salía a pasar un rato agradable con mis amigos y el entreno se hacía solo.
Sin darme cuenta me he ido contagiando de ese espíritu que hay en este club; esfuerzo, sufrimiento, constancia, compañerismo y de competitividad ……………… de repente lo que te parecía inalcanzable es posible …….. ¿Por qué no? ¿Por qué no?
Era  un domingo de febrero si no recuerdo mal y algunos compañeros nuestros corrían la Maratón de Sevilla. Aunque no estábamos allí, lo seguimos por el chat del club y fue tan emocionante o más que cualquier evento deportivo de los que vemos por televisión. La foto
de grupo en la salida, todo el mundo deseando suerte y dando ánimos …… van pasando las horas y los kilómetros y cada vez somos más los que se unen al chat. Van llegando los primeros, seguimos el track de la prueba y vemos lo que les queda al resto. Es un goteo pero poco a poco van llegando ….. más ánimos, enhorabuenas , felicitaciones  ……. pero queda aún
una persona, nuestra campeona, Estrella.
El final de carrera fue agónico, pasaba el tiempo pero no pasaban los kilómetros, todos la empujábamos desde casa ¡pero no llegaba nunca! Así pasaron los minutos, muchos minutos, cientos de whatsups de todos empujándola, animándola ……..  hasta que por fin pasó la meta.
Recuerdo perfectamente ese momento, la emoción, los nervios, la piel de gallina, los sentimientos de orgullo, las felicitaciones de todos, porque cada logro de un compañero es un logro nuestro. Después fueron las crónicas de cada uno de ellos y creció en mi un sentimiento
de envidia …….
Si, he dicho “envidia”, pero envidia por no estar allí…....¡y eso había que solucionarlo!
La preparación mental
Como dije al principio nunca había hecho más de 10km seguidos, así que antes de apuntarme a la maratón había que subir algún escalón y probarme a mí mismo hasta donde podía llegar. Vi el calendario y aun había tiempo, objetivo Valencia pero había
que hacer una media primero y cambiar el chip. La primavera pasó carrera tras carrera, luego la Meat Life de 14km y finalmente la Media de Movistar con super Nati.
Prueba superada y por fin mi cabeza ya me permitía apuntar más alto. Siguiente parada “Maratón Valencia Trinidad Alfonso edp 2019”
El Entrenamiento. Tenía muy claro que para afrontar 42km había que hacer una preparación seria, no faltar a ningún entreno, acudir al gimnasio para preparar la fuerza, algo de natación y
bici, etc. Vamos que me iba a poner las pilas.
Al final como casi siempre me faltaba tiempo para todo y por supuesto como habréis visto no llegaba ni a los calentamientos los días de entreno y si así pasaba había que recuperarlo. Anda que no me he cruzado a Henry en el parque paseando al perro y yo recuperando el entreno del día anterior por las noches. Eso si, no me he saltado ni una
tirada, aunque solo estuviera con mis compis al principio, siempre los pillaba en el desayuno, eso era infalible y hace mucha piña.
Al final poco a poco vas cogiendo fondo, ritmo y te crees que puedes hacerlo y entonces empieza la ansiedad.
La Ansiedad
Yo creo que cuando ya solo quedaban tres semanas empecé a dormir mal, en el trabajo ya no estaba tan concentrado, en casa ya no hablaba de otra cosa que de los entrenos, las carreras, etc, me mosqueaba si no llegaba al entreno, hasta creo que me abstraía en las conversaciones que no fuesen con vosotros, estaba serio y apático. Mi mente estaba ya en modo Maraton, ya sólo pensaba en que llegara la carrera y acabar
de una vez pasase lo que pasase y por fin……… llego el fin de semana de la Maratón.
La concentración
Igual que los equipos de futbol ahí estaba el RunningRivas listo para asaltar Valencia.
Unos en coche, otros en AVE, entre el viernes y sábado llegamos todos. Pasamos a recoger dorsales (gracias Javi por tu ofrecimiento, que haríamos sin ti) ….. la feria del corredor y reconocimiento de la zona de la salida y meta ¡Expectacular¡ , y luego lo que más nos gusta y mejor se nos da a todos: comilona, risas y hasta La Tuna cantándole Clavelitos a un par de tortolitos. Y así llego el dia señalado.
La Maratón Trinidad Alonso Valencia 2019
Suena el despertador a las 5:30, creo que no he dormido ni dos horas, pero no estoy cansado, ni nervioso, al revés me siento perfectamente y con ganas de disfrutar el día.
Desayunamos todos juntos y nos vamos para la carrera (algún despistado por separado, todo hay que decirlo)
La salida es la típica que tantas veces hemos hecho por cajones por tiempos acreditados pero a lo grande y en un entorno espectacular como es la Ciudad de la artes y las Ciencias. Llega nuestro turno y salimos todos cruzando el puente doble  Al principio todos juntos el grupo de rojo como una piña adelantando gente hasta ir cogiendo cada uno nuestro ritmo y formándose grupitos. En el km 5 Agus que iba
conmigo empezó a tirar un poco más y nos despedimos, él me ha escoltado en muchas tiradas y ahora cada uno tenía que hacer su carrera.
Así que ahí estaba yo a mi ritmo y con un objetivo, disfrutar del ambiente y terminar la carrera. Mi planteamiento era asimilar la carrera a un partido de tenis de los que juega Nadal. Cada 10km era como un set y luego a jugársela en la muerte súbita en los últimos 2km.
Los kilómetros pasaban poco a poco con la animación de la gente, las bandas y batukadas en todos los rincones, la gente animándonos y gritando nuestros nombres, la verdad que toda Valencia estaba volcada en la calle y además el día era espectacular. Los tiempos van según lo programado voy a gusto y los 10 y los 20km los
hago en los tiempos normales de mis tiradas, sólo que empieza una molestia en un gemelo que me hace bajar un poco el ritmo. Paso la media y veo a Jaime que me dice que voy bien, que coja aire en el avituallamiento del 25 y siga para adelante.
No he llegado al 24 y se me sube el gemelo que llevaba notando ya hacía unos kilómetros. No pasa nada, estiro un poco y vuelvo a correr pero cambiando el paso y el ritmo, creo que lo puedo gestionar. Aprovecho para tomar sales, fruta y agua en el avituallamiento. Sigo subiendo el Turia y pronto entrare al centro de Valencia. Cruzando el puente otra vez el gemelo y al poco otra vez mas, no me lo puedo creer,
tanto tiempo entrenando y me da un calambre estando aun tan lejos de meta.
Empiezan las dudas, el dolor es fuerte y empiezo a alternar carrera y andar, estoy en el 28 y desde ahí en línea recta a meta no hay más de 3km y siguiendo en carrera me quedan14. A mi lado ya hay mucha gente que va andando, corriendo otra vez andando pero todos
siguen, yo no voy a ser distinto. Ya no importa el tiempo, ya solo queda terminar. Me imagino que alguien estará viendo ya mis tiempos en la APP y algo se imaginarán y me acuerdo del Maratón de  Sevilla y del final de Estrella y su pundonor, y eso me anima.
Así que me voy poniendo metas, la plaza del ayuntamiento km30, el río, el
zoologicok34 y llego al km36 y aparecen mis ángeles de la guarda, Teresa y Estrella. Que alegría verlas, me cogen cada una por un brazo y tiran de mi diciéndome que no parara; que más hubiese querido yo, pero ya no podía correr ni 100m seguidos. En seguida ven que hay lo que hay pero no pasa nada, cada una a un lado y haciendo sprints de 100 o 150mts y andando otro tanto nos disponemos a terminar los 6km
restantes. Así con el ánimo de todo el público y mis dos mosqueteras animándome fuimos pasando los kilómetros, contándolos de uno en uno hasta que llegamos a la Ciudad de
las Artes. El último km ya no podían acompañarme así que las di dos besos y un abrazo muy grande y me preparé para terminar. En ese momento se me hizo un nudo en la garganta, contuve las lágrimas que afloraban a mis ojos y acabe los últimos 1000m con más pena que gloria hasta la línea de meta.
Al final lo había conseguido, no sé cómo pero si se porqué:  ¡POR TODOS VOSOTROS!
Gracias por lo que me habéis dado, espero poder corresponder yo con alguno de vosotros de la misma forma. ( Alberto)

Mi primera Maratón. Valencia 2019
Quien se haya marcado un reto como éste,  sabe que una maratón no son sólo 42km, de hecho empieza mucho antes de la línea de salida...Y en mi caso empezó allá por Junio, cuando Ana y yo consultamos con Jaime la viabilidad de prepararnos para ello. Tenía fama de ser la más asequible, no quería dejar pasar la oportunidad de prepararla con el grupo, sentí que era el momento, y desde entonces cada zancada tuvo un significado especial...Estaba como un niño escribiendo mi carta de los Reyes Magos...
La preparación en sí la he vivido como si tuviera un catálogo de juguetes entre mis manos...No quería perderme nada! Los madrugones, las tiradas largas, las series interminables en la pista, esas golosinas que nunca había probado (geles, sales, recuperadores sabor sandía.....) y ¡hasta una  prueba de lactato como había estudiado en mis libros de universidad! No he dejado de acumular experiencias que he saboreado al máximo. 
La memoria quizás desdibuje con el tiempo algunos recuerdos, lo que no se podrá borrar jamás será todo lo que se ha grabado en el corazón. El calor de los compañeros a cada paso y el empuje de todo el club en esa fase de preparación es difícil de describir. Me he sentido parte de un equipo, es más,  parte de una familia. Porque incluso cuando no estaba presente en los entrenamientos, en esa fase solitaria de preparación alternativa en el gimnasio, sentía que volvería a la pista, volvería a casa. A falta de unas semanas para la gran fecha, salía de urgencias, vendada del tobillo hasta la rodilla y con un informe que decía que debía hacer mínimo 2-3 semanas de reposo. Ese fue realmente "el muro" de esta Maratón....Mi receta mágica: apretar los dientes, querer seguir escribiendo mi carta a los Reyes Magos, y sobre todo contar con  mucho apoyo. El apoyo de Jaime (no vi un solo momento de duda en su mirada), el del fisioterapeuta que me “apalizaba" y la vez me "arreglaba", el de todos vosotros, vuestras voces que sonaban en mi cabeza y leía en mensajes de apoyo. Nunca sabréis lo que he llegado a apoyarme en todos vosotros...Porque ya os digo que es cierto eso de que se corre con las piernas, la cabeza y el corazón....pero no sólo 42km...
Ahora entenderéis esa frase que me salió del alma cuando por la noche, antes de la carrera, nos despedíamos de Jaime y nos aconsejaba que, aunque no durmiéramos bien, al menos descansáramos lo mejor posible. En ese momento contesté: " yo voy a dejar toda la ropa preparada y a meterme en la cama como un niño que espera en la noche de Reyes"....esas eran mis emociones....Por fin estaba en mi noche de Reyes!!!!!
Así que la carrera fue un continuo abrir regalos: camisetas de RR delante, al lado y a mis espaldas, gente aplaudiendo a cada metro y a cada lado de la calzada, animación de peñas, grupos y speakers, compañeros del club y alguien muy especial en varios puntos del recorrido. Escuchaba mi nombre por todos lados, y lo oía en mi cabeza recordando a los compañeros del club que me habían animado en la pista de atletismo, y que seguro estarían siguiendo nuestros avances por la aplicación. Imposible escuchar música con auriculares mientras corría, no quería perderme ni un solo detalle. No sabía qué ritmo llevaba, miré el reloj en tres momentos de la carrera, porque como me gusta hacer, corría por sensaciones, y la sensación que dominaba era de felicidad. ¡ Estaba corriendo! Estaba donde había soñado durante meses y el ver pasar los kilómetros era el regalo estrella. No encontré ningún muro en la carrera, creo que lo habíamos derribado entre todos. Claro que las piernas parecían de madera, pero se movían y eso era lo importante. Un paso detrás de otro y por fin llegué al km 37. Allí estaba Truji, como me había prometido, representando a todo un club y a muchas experiencias que me acompañaron los últimos kilómetros. La voz de Jaime fue el último empujón, un detalle conmovedor que nos acompañara en esta aventura....sus palabras me sonaron tan sinceras que me dieron aún más aliento para llegar a la recta final. Los últimos 700m me los guardo para mí, tuve que contener emociones para llegar entera a la línea de meta.....lo que pasa por la cabeza en esos momentos no se puede contar....hay que vivirlo...
Han pasado dos días y aún me despierto a la misma hora que el día de la carrera... La vida volverá a la normalidad, pero esa normalidad será diferente, porque esta experiencia es especial.
Muchas gracias a todos los que habéis movido estas piernas conmigo en esta Maratón.  No sé si será la única, lo que sí sé es que será la primera e irrepetible.
Asun.

Creo que no soy original si digo que si alguien me hubiera dicho hace diez años cuando comencé a trotar (10 minutos, porque el cuerpo no me daba para más) que iba a terminar una maratón, le hubiera dicho que estaba "flipao", de hecho cuando alguien me preguntaba, años más tarde, si corría maratones, la respuesta siempre era la misma, "me parece que correr una maratón no es sano", pero la vida da muchas vueltas y el día que encontré a la familia de Running Rivas muchas cosas cambiaron, encontré un grupo estupendo con quien compartir una afición que se me había metido en la sangre.

Y después de dos intentos fallidos de correr mi primera maratón (las lesiones no me lo habían permitido hasta ese momento) por fin comienzo en septiembre la preparación de la maratón de Valencia con ciertas garantías de poder terminarla. He de decir que para mí la preparación ya ha sido un regalo. Me ha gustado muchísimo el esfuerzo y la disciplina que suponen los entrenos para la maratón, las series, los ritmos controlados, las tiradas largas (aunque ya me habéis oído decir que he acabado de la laguna hasta ….) y sobre todo compartirlo con los y las compañeras, conoceros un poco más a muchos de vosotros/as, sufrir y reír mucho juntos, aprenderme "por fin" vuestros nombres y un largo etc, esta ha sido para mí la primera medalla que he ganado y esa la voy a llevar colgada todos los días.

Y llegó el día de la maratón, duermo poco, pero la ilusión es tan grande que ni lo noto, unas buenas risas en el autobús, la mañana era fresquita pero lo justo, dos o tres "pises" de nervios y al cajón con Antonio y Miguel Ángel. Habíamos perdido a Rober y en el último momento aparece, eso es buena señal, estamos los que hemos hecho varias tiradas al mismo ritmo así que llegar a la meta se hace más factible. La salida es bonita, una imagen de esas para el recuerdo, caras de concentración, nos damos ánimos entre nosotros, suena el pistoletazo de salida y por fin a escuchar el traqueteo de las zapas contra el asfalto. Los tres mosqueteros juntos, porque Antonio es un avión a reacción y despega como un F18, ¡como debe ser, está muy fuerte y tiene que aprovecharlo!, en los primeros kilómetros Miguel Ángel pone una marcheta muy buena y se despega un poco así que nos quedamos Rober y yo hablando de lo humano y lo divino. Hicimos de hombres del tiempo "vaya mañana más buena para correr", de podólogos "pero has visto como pisa esa chica, fatal!!", y así poco a poco llegamos al kilómetro 25, aunque Rober me confiesa que lleva sufriendo desde el km4 y aguantando como un campeón su penitencia particular en forma de cintilla diabólica, ¡pero la va a domar y va a terminar!. Y casi nada más saludar a Jaime en el km25 y que nos insufle ánimo, me quedo solo, en ese momento me siento como un titán, he pillado ese tran-tran tan rico que te permite tirar kilómetros y kilómetros, pero como nada dura para siempre llega el kilómetro 32, creo que es de manual, el kilómetro en el que se inicia el muro si lo buscas en el diccionario de la Real Academia del Running y ahí llega la realidad, ¡no me lo podía creer!, estos cabr… no me engañaban (que razón tenías Rober y como decían en Airbag…..no te hice caaaaaasooooo), resulta que hay una cosa misteriosa que hace que tus piernas no obedezcan a tu cerebro, ¿pero cómo es eso posible?, ¡yo mando sobre mi cuerpo!, pero no hay manera y aquí señoras y señores, como ya sabéis los más experimentados "comienza la maratón". Al principio no me pongo demasiado nervioso, pero voy viendo que kilometro a kilometro voy yendo más y más lento, de repente me doy cuenta de que el público me anima por mi nombre, mala señal, ¡cómo me verán! pero en el fondo me da algo de ánimo. Me adelanta hasta el del carrito de los helados, ¡ay madre a ver si no voy a llegar!, pero la verdad es que nunca pensé en abandonar porque afortunadamente no me dolía nada (gracias Jaime y Alberto, aquí se notan los entrenos) y de repente en el kilómetro….no lo sé 36,37, 38, veo a las chicas del club gritándome y animándome en una curva ¡y eso si me da subidón!, me dura un ratito, al poco veo pasar a Truji que también me dice algo, no sé el qué, pero me vuelve a dar algo de fuelle, y vuelvo a decaer en ánimo, así que decido hacer algo rocambolesco para una carrera, saco el teléfono y llamo a mi pareja y al peque (Ana, Mateo os quiero!!!) para ver en que kilometro me están esperando y para decirles que voy fundio', me dicen que en el km40 así que no queda otra que tirar hasta el 40, y por fin llego, no me digáis cómo y no me preguntéis por el paisaje, podría ser Valencia, Sevilla o un polígono de Getafe, yo no tenían en la cabeza nada más que poner un pie delante del otro y si era un poco más rápido mejor, al verles todo cambia, estoy muerto pero muy feliz y además estoy en el 40,5 así que ya llego como sea, y a los pocos metros veo a Jaime que me grita y me anima, venga "otro chute" de ánimo y por fin la meta, de eso sí que me entero y sí que lo recuerdo con pelos y señales, la alfombra azul, la gente en las gradas, los brazos en alto e incluso un "mini" sprint, la verdad es que por unos segundos te sientes olímpico, y…….¡¡terminada!! por fin, por fin, si, si, tomaaaaa y se libera la tensión, rompo a llorar mientras los voluntarios (un 10 para todos ellos) me cuelgan la medalla y me felicitan por mi nombre ¡enhorabuena Eugenio!

Un día para el recuerdo, un día inolvidable, porque creo que las mejores cosas no se consiguen sin esfuerzo así que esta medalla tiene un valor especial, y no es solo mía, es de todo el club porque sin Jaime y Alberto, sin vosotros compañeros y compañeras, no solo los que hemos preparado la maratón sino todos sin excepción, no lo habría logrado y por todo esto ¡OS QUIERO RUNNING RIVAS!.


Desde que entre en el club hace años, siempre veía compañeros que preparaban maratones y los entrenamientos me parecían una barbaridad, por eso nunca me lo plantee, prefería disfrutar de 10k, medias maratones o trail.
Pero siempre algunos, en los entrenamientos me decían las sensaciones de llegar a la meta de una maratón, que era algo inolvidable, momentos que se graban para toda la vida y no llegaba a engancharme, pero me quedaba la cosilla… y así, acompañando en las tiradas de los entrenamientos del maratón de Sevilla de este año pensé, bueno si he hecho esto, pues habrá que probar y así, me marque el reto de mi primer maratón.
Los entrenamientos eran llevaderos, porque empezamos con buena climatología dada las fechas previstas para el maratón de Valencia, el 1 de diciembre, por lo que era agradable entrenar en septiembre y octubre con luz diurna, así como apenas llovió en noviembre, para los entrenamientos de los domingos quedábamos a las 8:30 en el metro de Rivas, para salir por el soto de las juntas, protección civil etc, todos parajes fantásticos para correr varios kilómetros que nada tienen que envidiar a zonas más afamadas como la casa de campo, siempre con amigos del club, todos dispuestos a afrontar la distancia marcada por Jaime.
Y se acercaba el día, por momentos, las semanas anteriores me parecía estar poco entrenado, al bajar los kilómetros de las tiradas de 30 para abajo, llegando a 12 y sintiendo que me podía lesionar en cualquier movimiento y pensando si psicológicamente estaría preparado, añadiendo la “presión” de algunos que vaticinaban que iba a hacer muy buena marca.
Ya embarcado en la aventura, cogimos el AVE dirección Valencia y no había vuelta atrás, llegamos al hotel y enseguida fuimos a la feria del corredor a por el dorsal, donde nada más llegar se respiraba un ambiente deportivo, saludable y festivo, así como observar las caras de ilusión de mis compañeros, nada más y nada menos que 16 Runner del Running Rivas que íbamos a intentar superar los 42.km 195 m, así como otros decidieron afrontar los 10 km.
Ese día comimos en La Alquería de Pou, un lugar pegado a la ciudad de las Artes, donde disfrutamos de arroces valencianos y la compañía de amigos y familiares, todos unidos por la causa, acabando saciados y llegando al hotel para cenar, que aunque no teníamos hambre debíamos llenar el depósito, cosa que estaba muy bien, dado que pase de 75 kg a 68 kg, jeje.
Esa noche apenas pegue ojo, no sólo los nervios sino que siempre al cambiar la cama y almohada la extraño mucho, pero bueno, quedaba poco, así que levantarse desayuno y ducha y cogiendo el autobús para disfrutar la carrera.
Empezamos con una temperatura muy buena 15 grados, sin lluvia y con nubes, yo en la mente tenía el objetivo de acabarla, pero con los tiempos marcados por Jaime y no pasar de 4:45 de media, para que no me diera una pájara o pasasen factura los kilómetros, aunque si pensé bajar de 3:30 si me mantenía bien.
La gente de la ciudad estaba volcada desde la salida, mucho corredor tanto nacional como foráneo, los del Running Rivas con nuestra camiseta roja y como siempre, cada uno a lo suyo.
Salí tranquilo y pensando… donde me iban a pasar factura los kilómetros, pero pasaba los avituallamientos cada 5km y no me saltaba una toma de gel e ingesta de líquido, así como en el 15/25/35 una pastilla de sales minerales.
En carrera me acordaba de todo, como ya me habían vaticinado mis amigos en los entrenamientos, “tranquilo que tienes mucho tiempo para pensar en todas las cosas de la vida” y vaya si es cierto, me acordaba de mi familia, de mis amigos, de los entrenamientos, pero sobre todo de mi hija Aroa, reconozco que hubo dos momentos en carrera que entre la música de la organización y la animación de la gente casi se me saltan las lágrimas pensando en mi pequeña.
Y poco a poco pasaban kilómetros, en el 23 vi a Jaime dando ánimos, “venga que vas bien Antonio” y yo pensaba.. me queda casi la mitad, pero no me dolía nada, llego el km 32 y todo iba sobre ruedas, algo cargado pero bien, en el 37 comienza a dolerme el gemelo izquierdo y en mi cabeza empiezo a restar km, y animarme yo solito (vamos Antonio que no queda nada, aunque te rompas tienes que llegar), mi tiempo no bajaba, iba muy bien, y aparece Truji, subidón al ver a un amigo que viene a ayudar, nos ponemos en paralelo y él apartándome gente, y llevando agua, adelantamos a todo el que veíamos, así hasta el km 40, que va a ayudar a más compañeros que venían por detrás.
Quedando apenas dos kilómetros miro el reloj y estaba en 3:18, así que pensé, tengo a tiro los 3:30 aunque el gemelo no aguante tengo que entrar y así fue, pise la pista azul que indicaba 500 metros para meta y sacando fuerzas llegue en 3:27, cansado pero con la sensación de haber sufrido lo esperado, aunque fue un esfuerzo, el reto se había logrado.
Reto que jamás hubiese conseguido sin la ayuda de mis compañeros / amigos de Running Rivas, a los que no quiero nombrar por si se me olvida alguno, pero de los que guardaré un recuerdo imborrable para toda la vida, con agradecimiento y afecto.( Antonio)
Para no faltar, en mi debut en la larga distancia, voy a intentar reflejar mi experiencia en mi primera Maratón.
Ha sido un largo recorrido, desde el mes de agosto que empecé los entrenamientos hasta el domingo pasado cuando por fin pasé la línea de meta.
Este ha sido el recorrido:
1.- EL CLUB
He de decir que pertenezco a este club desde el mes de marzo, aunque ya conocía a algunos miembros de alguna carrera que otra, y no hay palabras para describir el grupo de gente que me he encontrado, me habéis acogido como si llevará en el club toda la vida.
2.- PREPARACION
Me decían los que ya llevan algún 42K a las espaldas que lo duro es la preparación. Y la verdad que han sido unos meses muy intensos, Las series, los Farleks, ritmos controlados…. madre mía odiaba la pista, se me hacían eternas las vueltas. Y que decir de las tiradas de los domingos, todavía recuerdo la primea tirada de 20 K, menuda escabechina, a más de uno nos dio una pájara, sin agua, ni geles, ni sales ….en fin el avituallamiento también se entrena (una cosa más que he aprendido).
Pero he de decir que todos estos ratos juntos han merecido la pena, siempre unos pendientes de los otros, cuando uno flaqueaba ahí estaban el resto para tirar de él. Ha sido un placer compartir estos meses con mis compañeros, por un lado, los más Pro, a estos no había manera de seguirles, y por otro lado el grupo de los mortales en los que me incluyo. Ah que se me olvidaba el LONELY MAN, los que hemo corrido Valencia saben a quien me refiero, este iba por libre y me quito el sombrero por que se ha hecho casi todas las tiradas solo, yo no hubiese sido capaz.
3.- LA CARRERA.
Y llegó el día del debut, que decir, la ciudad increíble, la salida… era una mezcla de sensaciones nervios, excitación, miedo por no saber a lo que me enfrentaba, ni como debía afrontarlo.
Ya no había vuelta a atrás, nos dieron la salida y enseguida el grupo de mortales cual tirada larga nos agrupamos y la verdad que iba disfrutando de cada Km, llevábamos un buen ritmo, las sensaciones eran buenas, y el ambiente increíble, gente animando por todo el recorrido, bandas de música …
Pero los km iban pesando en las piernas y el famoso muro tarde o temprano iba a aparecer, y apareció de golpe y sin avisar, del Km 27 al 30 las piernas ya iban muy cargadas, intentas mentalizarte y pensar en positivo “ esto es normal”, “vamos bien”, “Venga que ya estamos llegando al 30” pero la cabeza juega malas pasadas y los pensamientos negativos también aparecen “todavía que da mucho”, “y si no puedo terminarla”  y entre esta guerra interna con uno mismo el “HOMBRE DEL MAZO” como lo llaman algunos te golpea con fuerza, las piernas dicen basta, dejas de correr e intentas andar para ver si te recuperas, te das cuenta de que hasta andar es un esfuerzo y vuelven los malos pensamientos “me quedan todavía 12 km” “Si casi no puedo andar, como voy a correr lo que me queda”… era aquí donde de empezaba la verdadera maratón.
Sacas fuerzas de donde no las hay y vas km a km corriendo hasta que no puedes más, sigues andando intentando recuperar algo de fuerzas y otra vez arrancas a correr. Así llegue al km 36 donde estaba Maria José, Estrella y Teresa, y he de decir que sus gritos de ánimo hicieron más efecto que los geles. Desde ese punto y hasta el km 40 se unió a mi mí mujer, quien me lo iba a decir, iba animándome y tirando de mí cuando peor lo estaba pasando, y si no llega a ser por ella no sé cómo hubiese acabado.
Por fin llegué al km 40 y aquí sí que sentí un subidón, el final es espectacular, un montón de gente animando, la entrada a la ciudad de las artes y la famosa alfombra azul.
Cuando pasé la línea de meta no puedo describir exactamente que fue lo que sentí, alivio por terminar porque estaba fundido, satisfacción y orgullo por haberla terminado, pero si soy sincero también un poco de decepción por terminarla con tanto sufrimiento.
Es un sentimiento agridulce, por un lado, había cumplido mis objetivos, primero acabarla y segundo bajar de las cuatro horas, pero hay una espinita clavada por como la terminé y por no poder disfrutarla del todo.
Y  ya me voy despidiendo, que me ha costado más escribir la crónica que correr la maratón, soy un tío de ciencias sorry.

Gracias Maria José por TODO en general y por los 5 km en particular.
Y gracias a toda la familia de Running Rivas.

Saludos.
Rafa.

¡Nos espera Valencia 2020! 

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